13 dic. 2011

¡Adiós 2011, no vuelvas más!



Un 2011 catastrófico se deja atrás. Un año que jamás olvidaremos aunque pretendamos borrar nuestra memoria. Sufrimiento, angustia, bronca y lágrimas estarán siempre ahí. Vimos cómo destruyeron nuestro templo, vimos cómo nos caímos partido tras partido y nadie parecía importarle. Después de la tormenta, ¿saldrá el sol?

Aquel maldito 26 de junio, donde el mundo riverplatense vivió la peor tragedia de la historia del fútbol, ese día en que todos lo sufrimos de diferentes modos. Bronca, explotar en llanto, decepción, ira y hasta se llevó un alma al cielo para alentarlo desde arriba. Volver a empezar, diría Lerner. ¿Pero cómo lo hacemos? Ver cómo 110 años se caen a pedazos, no es fácil volver a levantarse. 

Pero ahí estamos, firmes y con la frente en alto. Los hinchas no abandonaron a River bajo ninguna circunstancia. Jugadores que mostraron su amor, dejaron todo y volvieron. Fanáticos que no les importaba si no llegaban a fin de mes pero se hicieron socios y así, con un grano de arena cada uno, fuimos reconstruyendo nuestro amado Club. No hay mal que por bien no venga.

Se encontraron divisiones dentro de River en el Nacional B; quienes están confiados en que se asciende en un abrir y cerrar de ojos y creen que no les importa que estemos en una categoría inferior porque batimos record en ventas, en socios y otras cosas más. Aparecieron los “hinchas del aguante” que no les importa ganar con buen fútbol sino ganar. No tienen en cuenta la historia que acarrea al club y sus famosas goleadas, jugadores gloriosos que dejaban la vida entera en el campo de juego.

 Se banca al equipo “jugando bien o jugando mal” y del otro lado, se puede ver a los “exigentes” de la platea (como suelen denominar). Aquellos que tienen presente las copas ganadas, los partidos inolvidables y la intensidad que se mostraba pero aun así están en cada fecha acompañando al equipo. Para bien o para mal, con discusiones o sin ellas, los seguidores del millonario mostraron su fidelidad a la banda.

Cerramos la primer parte del torneo con un triunfo, justo y sufrido pero tres puntos necesarios. Se nos viene la segunda y última parte del certamen; la definitoria y más difícil de todas. Todos los ojos estarán sobre nosotros, a favor nuestro o en contra, pero debemos luchar y ser fuertes para llevar a River a lo más alto del fútbol y donde nunca debió irse. Ser conscientes de la historia que tiene el libro, tener presentes que “con River no se jode” y tenemos que hacer bien las cosas.

 Ascender con fútbol, con toque y toque, con un equipo como los de antes, al que todos temían enfrentar. No nos conformemos con un 1 a 0, busquemos llegar a las tres G. Busquemos generar miedo a nuestros próximos rivales, pero dentro de la cancha no fuera. Se asciende con goles y para llegar a ello debemos crear buen fútbol. Juntos lo lograremos.

El 31 a las 00hs, levantemos nuestras copas, miremos el cielo y pidamos que River vuelva a ser RIVER.

Cinthia Acevedo

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