7 nov. 2011

Cambio para mejorar

Pasó un nuevo capítulo de esta historia por el Nacional "B" en el que River dejó atrás todas las dudas que se generaron tras la derrota en la fecha pasada.


Fue un equipo con 5 cambios pero que, principalmente, tuvo cambio en la cabeza de los jugadores que volvieron a interpretar lo que pide Almeyda a la perfección; la última línea recuperó solidez con los ingresos de Ramiro Funes Mori y Juan Manuel Díaz además de recuperar mucho juego por el costado derecho con las constantes subidas de Luciano Abecasis, quíen luego de la lesión siguió demostrando porque arrancó la temporada como el "4" titular.

En tanto, de mitad de cancha hacia adelante, el retorno de Ezequiel Cirigliano le aportó presencia y control de las acciones al juvenil volante central, quien cada día que pasa más se afirma en el centro del campo millonario. Por otra parte, no se notó la ausencia de Martín Aguirre (estuvo en el banco) quien es sin dudas, la rueda de auxulio que tiene la formacion del "León" de azul.

Otros de los puntos altos fue la vuelta de Alejandro Domínguez, quien tirado como enganche le aporto explosión y cambio de ritmo a un equipo que necesitaba de gente que distribuya de mejor manera las opciones de peligro.

Pero, más allá de los bueno rendimientos grupales, lo mejor del equipo fue Fernando Cavenaghi. El torito dio muestras claras de la categoria que lleva en la sangre con una lección en vivo y directo de las mejores definiciones que puede tener un delantero de su voracidad. Penal a un palo (tras un regalo del LUNATIco juez del partido), enganche y rosca para ponerla contra un palo en el segundo, cero egoísmo primero para darle el tercero a Sánchez y luego, definición de taco y por último enseño como sin tocar la pelota y con un movimiento imperceptible dejar despatarrado a Crivelli para convertir el cuarto tanto y último.

Para el debe quedó la actuación de Leandro Chichizola. El "gringo" fue pura duda a la hora de cortar los centros, en los que quedó pagando en casi todas esas situaciones y además se lo notó nervioso cuando debió utilizar los pies.

En fín tras una semana en el que Almeyda le puso los puntos a mas de uno que quizo conspirar con el trabajo del cuerpo técnico y del plantel, en el campo de juego no se "boludeo" y se jugó de la manera que River debe hacerlo historicamente, para volver a la punta del campeonato.

Por Marcelo Lavalle (@chelolavalle)

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